Tarjeta amarilla a los no puedo

Escrito por  24 Abr 2026

En un post anterior, le sacamos tarjeta roja al perfeccionismo patológico y su expresión favorita: los “debería”.

Pero el perfeccionismo tiene otro verbo favorito en segundo plano: el “no puedo”.

Igual que los “debería” suelen ir asociados a la culpa, los “no puedo” suelen ir asociados a ansiedad. Son consecuencia del todo-nada típico del perfeccionismo extremo, en el que de la obligación rígida perfeccionista pasas a la parálisis, la indefensión y la impotencia, precisamente por exigirte tanto. Por eso te sugiero que a los “no puedo” les saques tarjeta amarilla: les damos un toque de atención, pero no los expulsamos:

 

-        Les damos un toque de atención a los “no puedo” porque con frecuencia la idea de tirar la toalla surge como una renuncia por no poder hacerlo perfecto. Renuncio a hacerlo poco a poco porque lo quiero “todo, ya y perfecto”. Y cuando veo que no puedo todo, ya y perfecto (porque soy humana), renuncio diciendo que no puedo o justificándome en excusas que esconden, en realidad, mi miedo al error y a la imperfección. La realidad es que la mayoría de las veces sí que puedes pero imperfecto. Puedes, pero te cuesta. Puedes con errores. Puedes con miedo. Puedes con culpa. Puedes pasándolo mal. Puedes poco a poco. Y si algo no puedes: ¿qué es lo que sí puedes hacer en este momento para cuidarte mejor? Haz lo que puedas en este momento, aunque te parezca poco.

 

-        No expulsamos de nuestro vocabulario los “no puedo” porque a veces es verdad que no podemos: en este momento, no; o no podemos con todo lo que nos hemos propuesto de golpe, y es muy sano darnos cuenta y aceptarlo. Pero quizás no para renunciar, sino para secuenciar (paso a paso).

 

Recuerda que la filosofía con la que necesitas acompañarte en todo momento es de autocuidado, no de autoexigencia, ya que la autoexigencia es en realidad la base del trastorno alimentario. Es errónea la popular creencia de pensar que si no nos exigimos, no evolucionaremos o creceremos, y que si nos cuidamos, tratándonos con comprensión, nos volveremos “flojos” y no creceremos, porque nos conformaremos con lo que hay. Eso en sí mismo es una creencia muy perfeccionista, que confunde la aceptación con la resignación. Y la evidencia es aplastante en la dirección contraria: realmente desde el autocuidado nos estimulamos a los cambios de forma sana, equilibrada, estable y realista, porque cuenta con aceptación de nuestras limitaciones: emocionales, circunstanciales… No necesariamente para “resignarse” o “paralizarse”, sino para contar con ellas en la planificación del proyecto de cambio. Sin embargo, la autoexigencia feroz a veces busca cambios ideales, poco realistas, y, si los consigue, son cortos, transitorios, bruscos, insanos y poco duraderos, porque no están hechos en coherencia con nuestra naturaleza humana, son artificiales y se evaporan con facilidad o se mantienen de forma rígida con un intenso miedo interno a perderlos y muchos problemas de adaptación a la vida cotidiana, por su escaso realismo.

 

A menudo, lo importante que conseguimos en nuestra vida no lo obtenemos gracias a la autoexigencia y la autocrítica destructiva, sino a pesar de ellas, aunque nos cuenten lo contrario.

 

Un aspecto fundamental que olvida con frecuencia la autoexigencia, es que para motivarnos es muy importante reconocernos cada pequeño paso que damos en la dirección deseada. Como un niño que empieza a andar, el refuerzo nos motivará para seguir adelante, mientras que la hiper-exigencia nos desalentará y nos fomentará sentimientos de impotencia. Si lo hacemos desde la rabia (que es la “gran teoría” de los que usan la crítica feroz para “estimular” a las personas), nos sentiremos emocionalmente muy solos, construyendo nuestro cambio sobre una base muy poco sólida, que no incluye nuestras emociones.

 

Así que ahora pregúntate: ¿qué quieres realmente para ti en tu vida?, ¿qué sientes que necesitas en este momento teniendo eso en cuenta?, ¿qué te cuida?, ¿qué puedes hacer, aquí y ahora, con tus circunstancias del momento, incluyendo tus circunstancias emocionales? Y con todo lo anterior: ¿qué decides?

Te deseo un nuevo diálogo contigo, que te ayude a decisiones conscientes que hagan tu vida más tuya.

 

Gemini_tabla_1.png 

 Imagen de portada generada por IA.

e-max.it: your social media marketing partner
Laura Hernangómez

Psicóloga clínica en Unidad ambulatoria de Trastornos Alimentarios y Programa infanto-juvenil de Trastornos Alimentarios del Complejo Hospitalario Universitario de Toledo. Psicoterapeuta acreditada por la Asociación Española de Psicoterapias Constructivistas (ASEPCO).

Doctora cum laude por la Universidad Complutense de Madrid. El tema de mi tesis fue la vulnerabilidad psicológica a la depresión y, desde entonces, he ampliado mi interés al estudio de la vulnerabilidad en trastornos alimentarios. He presentado diferentes publicaciones científicas de carácter nacional e internacional, y el libro de carácter divulgativo ¿Por qué estoy triste? Guía para afrontar la depresión (Editorial Aljibe). Colaboro en la revisión de artículos de revistas científicas en el ámbito de la Psicología Clínica.

Además de la práctica clínica y la investigación, siempre me ha apasionado la docencia; recuerdo con especial afecto mis años como Profesora Asociada en la Universidad Complutense y actualmente mantengo colaboraciones docentes en postgrado con diferentes instituciones públicas sanitarias y educativas y otras entidades privadas dedicadas a la clínica y la formación, como Universidad Alfonso X El Sabio, ASEPCO o Centro Documentación de Estudios y Oposiciones (CEDE).

Twitter: @LauraHgzCriado Instagram: @laurahgzcriado Facebook: Laura Hernangómez Criado

Más en esta categoría: « Mantén a raya al perfeccionismo

Colaboradores

Adetaex               logo-final.jpg     descarga.pngcropped-logo-dipcaceres-fondo.png

  

 

Utilizamos cookies propias y de terceros para el correcto funcionamiento y visualización de nuestra página web, mejorar nuestros servicios y facilitar su acceso. Al pulsar Acepto consiente dichas cookies. Puede obtener más información sobre la política de cookies, o bien conocer cómo cambiar la configuración, pulsando en el botón de Más información. [ Más información ]